16 de junio de 2009

Celebración de Fernando Torres


[Foto: AFP - Marca]


Tras el post anterior, tenía la firme intención de no escribir sobre fútbol en mucho, mucho tiempo, así que no lo haré. O sí, pero de otra manera (qué quieren que les diga, uno también tiene sus debilidades)...

CELEBRACIÓN DE FERNANDO TORRES

Es la tierna dulzura de su rostro
aniñado, la sencillez tranquila,
el físico aparentemente frágil,
el aire de imprecisa seriedad
mezclada con sonrisa en los anuncios
de moda, coches, bancos o campañas
solidarias... Su extraño magnetismo
nada tiene que ver con esa efímera
perfección ideal que lucen otros.
Uno de los mejores delanteros
de hoy en día: grácil y veloz
como el impala, en el área se revuelve
tan certero y voraz como el león,
sus músculos se tensan y convierten
la aparente fragilidad en súbito,
letal, zigzagueante, inesperado
relámpago, elevándose al remate
de cabeza o armando la mortífera
derecha para —en menos de un segundo—
colar bajo la escuadra el gol perfecto
y correr hacia el banderín de córner
con los brazos abiertos y en los labios
el grito silenciado por la hinchada,
el pelo rubio al viento, la carita
pecosa iluminada una vez más...
Ningún canon contempla la absoluta
indemnidad, ningún modelo dice
la exactitud precisa de su cuerpo,
el brillo de sus ojos ese instante
que por tres veces hoy ha repetido
—nuevo récord— en sólo once minutos.

7 comentarios:

Conde Niño dijo...

Inmejorable doble título. Me alegro por este gran poema de Torres. Como ya sabes, soy seguidor de este jugador desde sus inicios. Siempre le he visto una chispa de pontencia extra. Lástima que a veces parezca que si la selección española se formara por votación popular, seríamos capaces de poner al Chikilicuatre antes que a El Niño. Me parece que los reds son más listos que nosotros. ¡Liverpool number nine!

Conde Niño dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Ángel Paniagua dijo...

¡Ja ja ja ja...! Sabía que te gustaría, aunque lo de gran poema creo que le viene un poco... grande (vamos, que ni yo llego a Píndaro ni el poema a epinicio). Lo podemos dejar en "divertimento apasionado", ja ja ja... Simplemente me alegré mucho por él, me apetecía y además salió casi sin quererlo. He eliminado el segundo porque has mandado dos veces el mismo. ¡Y gracias!

Antonio Marín Albalate dijo...

Ángel, tus apasionados endecasílabos no son más que la meridiana y esférica exactitud, de la belleza que rozas con tu palabra al nombrar el poema que muestras y donde apenas se nota que has escrito todojunto “veceshoy”.
Enhorabuena por el alto Torrespoema! pero corrije jelo.

De nada.

Un abrazo.

Ángel Paniagua dijo...

Juas juas juas... Lo que son las prisas. Corregido queda, muchas gracias, nen.

santdo dijo...

Lo veo ahora, tanto tiempo después, y me encanta. Un acierto, Ángel. Un abrazo y felicitaciones. Ciao

ajustesyotrascuentas dijo...

Bueno, esa es la idea, que las entradas permanezcan vivas cuando la actualidad que las motivó ya es pasado... Me alegra mucho que te guste, un abrazo!